El fútbol suele despertar emociones diversas.
En hinchas, en jugadores, en entrenadores.
Y muchas veces sorprende cuando muestra a protagonistas que se manejan por la línea del perfil bajo bailando al compás de la música en medio del vestuario.
Dejándose llevar por la emoción de lograr un campeonato, sensación única, indescriptible.
Y más si se consigue luego de varios años.
Eso se vio en David William Moyes, DT de West Ham en las celebraciones de este miércoles, luego de que su equipo supere en la final a Fiorentina de Italia por 2-1.
Primero se lo observó bailando con una cerveza en la mano, luego dejando la lata para poder alzar sus dos brazos por encima de la cabeza y seguir al compás de la música.
Los jugadores le hacían el coro de fondo..